Pages

Los favoritos cumplen con los pronósticos


Decía Machado en su famoso poema: "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar...", y así el DIM, fiel a su carácter nómada, ha pasado de su antiguo emplazamiento en Ramón Turró (no confundir con "turrón") a su actual morada en Can Saladrigas.
Para esta nueva edición del torneo, se antojaba necesario conseguir que el protagonismo de Carlos Godesard se ciñese exclusivamente al tablero. Por tanto, decidimos que los emparejamientos se realizarían ante notario y bajo estricta videovigilancia.
Del cuarto de centenar de participantes, sólo se registraron cuatro incomparecencias en esta primera ronda. A la baja forzada de Héctor López, por motivos extradeportivos, se sumaron Martí Baqués, Marc Piera y Lluís Ticó. Sus respectivos rivales, Oscar Ibáñez, Iván Pérez de Villar, Marcel Claramunt y Josep Roca se adjudicaron así el correspondiente punto "de gorra". En cambio, Primitivo Corral no faltó a la cita pese a su condición de "semituerto". Por otra parte, Joan Guinjoan decidió no "bailar" con nadie esta vez.
Cabe destacar que, en los últimos tiempos, se ha producido una progresiva "colonización" del Social debida a la gran afluencia de jugadores procedentes del club vecino. Y en agradecimiento a todos los participantes, se regalaron unos calentadores, digo calendarios, muy adecuados para la ocasión.
En cuanto a la competición en sí, hubo pocas sorpresas y los favoritos a priori se llevaron la victoria sin demasiados contratiempos.
En el tablero uno, Carlos Godesard disfrutó apasionadamente con la comilona de piezas que Berta Baqués no dudó en ofrecerle. Incluso después, tuvo tiempo de acudir a la cantina para tomar los postres.
En el tablero tres, Primitivo Corral, aparte de rayar la cartulina del número de mesa, rayó a un nivel más pausado de lo habitual. Sin embargo, fue a caer tontamente en la falsa trampa de Jordi Sabater, perdiendo un equino.
En el tablero cuatro, Fernando González, que debutaba en su nuevo club, no fue capaz de imponerse a un rival teóricamente más débil como Juan José Jiménez, y ambos acabaron pactando tablas en un final muy "despeonado".
En el tablero cinco, Rafael Bru se benefició también de una sangría de piezas por parte de Salvador Moncunill.
En el tablero nueve, Antonio Ríos (un servidor) ganó prontamente pieza a su nervioso rival, Carles Losada, aunque éste resistió con bastante más dignidad que otros semejantes.
En el tablero diez, José M. Morán no aceptó el obsequio del alfil de Antonio Torralba y, como es de recibo en estos casos, acabó perdiendo.
En el tablero once, Joan Marc Turón (no confundir con "turrón") se impuso también de manera parecida a Pol Moncunill.
Y en el tablero doce, Joan Turón (...) consiguió torre de ventaja frente a Alexander Pimentel, pero no acertó a defender un escandaloso mate en una.
Adiós.

Crónica de Antonio Ríos

Enlace:

4 comentarios:

  1. De "falsa trampa" nada. Yo no planifico mis errores, je, je.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un error que conllevó otro, jeje! Si después de 19. f4? Dxf4! 20. e5?, Primi hubiera respondido dxe5! en lugar de Df5?? no habría perdido pieza y dispondría de peón de más. Pero el pobre, con un ojo chungo, no lo debió ver (aunque con los dos ojos sanos, seguramente tampoco)

      De todas maneras, me parece un ejemplo muy instructivo, digno de figurar en cualquier manual de ajedrez.

      Eliminar
  2. Lo de "escandaloso mate en una" muy bueno, je, je. Buena crónica.

    ResponderEliminar
  3. Análisis correcto campeón. Nos vemos el sábado.

    ResponderEliminar

Club d'Escacs Diagonal Mar ofrece a sus lectores la posibilidad de comentar las noticias que se publican en nuestra web. El tono de los mensajes debe ser respetuoso. No se admitirán insultos ni faltas de respeto.