Godesard se acerca a su tercer Social DIM

La Navidad llega sin novedad al Social DIM. Carlos Godesard sufrió el primer pinchazo del ejercicio aunque, a estas alturas, se antoja irrelevante. Oscar Ibáñez, después de su arranque espectacular, continúa desinflándose. Iván Pérez sigue con su particular "via crucis" ante rivales teóricamente inferiores, padeciendo incluso para amarrar las tablas. Alexander Pimentel se durmió en los laureles (o en algún otro sitio) y no acudió a su cita frente Antonio Ríos. Y Primitivo Corral persiste en su política del abandono de caballos (ellos nunca lo harían). ¿Alguien esperaba algo más?
En el tablero uno, partida anglicana entre Jordi Sabater y Carlos Godesard que se fue sicilianizando. Jordi perdió un peón en los comienzos pero, tras un frenético cambio de piezas, el juego desembocó en un final de damas con mutuas chances y un resultado pacífico.
En el tablero dos, Oscar Ibáñez volvió a tropezar con la misma piedra, es decir, eslava mezclada con ansiosa salida de dama y el experimento fue aún peor que en la ocasión anterior, ya que Fernando González le inflingió mate.
En el tablero tres, Rafael Bru reeditó su gambito de rey ante Marcel Claramunt y lo que se preveía un emocionante duelo, derivó en un anodino final de torres con acuerdo de paz.
En el tablero cuatro, Iván Pérez respondió con un simple intercambio de piezas a la poco ambiciosa salida de alfil de Joan Marc Turón. El resultado fue el consecuente retraso en el desarrollo del bando negro, que obligó a Iván a un arriesgado sacrificio de pieza por dos peones. Pero los apuros de tiempo no ayudan en estos casos y, aunque las negras consiguieron una efímera segunda dama, se vieron obligadas a forzar el empate por jaque perpetuo.
En tablero seis, Joan Jiménez y Carles Losada disputaron una española muy teórica e igualada que decidió la mejor posición del monarca blanco.
En el tablero siete, Pol Moncunill aguantó bastante bien las acometidas de la agresiva apertura de Joan Turón, llegando a disponer, además, de ventaja de peón. Pero todo cambió cuando el primero se vio obligado a entregar la calidad, con el consiguiente desplome de su dispositivo.
En el tablero ocho, Primitivo Corral tardó sólo cinco minutos en regalarle pieza a Josep Roca antes de pasar al consiguiente arrastre.
En el tablero nueve, Antonio Torralba perdonó en primera instancia a Marc Piera, que se dejaba pieza en la octava jugada, pero no tuvo piedad cuando éste permitió la clavada fatal de su dama.
Y en el tablero diez, Salvador Moncunill lo tuvo todo a su favor para adjudicarse su primer punto ya que consiguió ventaja decisiva de peón ante Joan Guinjoan. Desgraciadamente para él, halló su sentencia en la torre que no accedió a cambiar cuando tuvo la oportunidad.
Señores, esto se acaba!!

Crónica de Antonio Ríos

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